EL MIEDO.
El miedo es una sensación de angustia
provocada por la presencia de un peligro real o imaginario, también puede ser
un sentimiento de desconfianza que nos lleva a creer que sucederá un hecho
contrario a lo deseado.
El miedo es una sensación que todas
las personas sentimos, sin excepción alguna, en general tiene mala prensa, ya que
el miedo a algo es considerado como falta de valentía, de ser cobarde y no
enfrentar las situaciones, realmente eso no tiene ningún sustento ni validez.
Debemos distinguir por lo menos tres
clases de miedo y son bien diferentes.
En primer lugar, está el miedo
asociado a un peligro real, que sucede en el presente: una explosión, un
asalto, un accidente, enfrentarse a un animal grande y peligroso, una tormenta
eléctrica: entre muchos ejemplos.
Ese miedo es biológico, ancestral y
lo traemos en nuestro ADN, es un miedo real y de alguna manera es un mecanismo
de defensa ya que, frente a ese hecho inesperado, peligroso, nos asustamos y
nos protegemos,
Es una forma de cuidarnos y cuidar
nuestra vida.
Frente a ese miedo biológico la
opción son dos: enfrentarse a ese peligro, si lo vemos posible o huir, en caso
de que sintamos que es demasiado grande para enfrentarlo.
En segundo lugar, están los miedos
imaginarios, que nuestra mente crea pero que no son reales ni están en el
presente, estos miedos imaginarios están siempre en el futuro en pensar en lo
que nos pasara.
Como todo miedo nos bloque, nos
detiene y nos paraliza, además de reacciones corporales como puede ser el
llanto, diarrea, dolor de cabeza, agitación cardiaca, suba de la presión
arterial, flojera de piernas, entre otros.
Pero estos miedos imaginarios no son
sucesos que se nos presentan en el presente, ni realmente, son ansiedades,
proyecciones que nuestra mente realiza por algo desconocido, por algo que no
sabemos cómo va a suceder.
En esta categoría podríamos colocar
lo que sentimos si tenemos que dar un examen el día antes o antes de empezar a
rendirlo, el hablar en público, el hacer un trámite ante la DGI o el BPS, un
examen médico, una operación, una conferencia, acudir a un grupo de gente
desconocido, solo a título de ejemplo ya que existen innumerables situaciones similares.
Todas ellas tienen una característica
se refirieren a un hecho puntual: el examen de chofer que voy a rendir el
viernes a las 15:00 horas, son hechos que tiene fecha concreta, incluso hora, y
una vez terminado ese miedo desaparece, incluso si nos va mal y no aprobamos el
examen.
De manera que ese miedo imaginario,
que es por una situación del futuro, que aún no sucedió, tienen como
característica común que se refieren a hechos puntuales de nuestra vida.
En tercer lugar y dentro de los
miedos imaginarios nos encontramos con sucesos también del futuro que nos traen
inquietud, nerviosismo, temor, pero no se refieren a temas puntuales son mas
permanentes, los tenemos casi siempre y es como tener miedo al miedo.
Estos miedos son más generales, miedo
a la vida, a la muerte, a las enfermedades, a la inseguridad, a los accidentes,
a los robos, a la gente en general, a salir de la casa, a mi capacidad mental o
física: entre muchos más.
Estos últimos son los miedos más
complejos, son los verdaderos miedos, aunque imaginarios, ya que los anteriores
o son básicos ante el peligro, o por temas muy puntuales.
Estos son más permanentes, por temas más
generales y verdaderamente son un sufrimiento permanente y no nos permiten estar
en paz y ser felices.
Los miedos en general son
inseguridades por algo que imaginamos que va sucedernos, y que no conocemos,
que no lo hicimos antes, y nos saca de nuestra zona de seguridad donde
conocemos todo (zona de confort).
El miedo además es una máscara del
Ego, para activar las negaciones, por el miedo la vergüenza o el orgullo,
negamos los hechos que realmente son y nos cerramos, nos auto bloqueamos y así
impedimos que nos pueden ayudar terapeutas, médicos o ayudadores en general.
Existen varios caminos terapéuticos
para poder sanar o aliviar nuestros miedos, aunque la forma más eficiente de
hacerlo es enfrentarlos, verlos de frente, no escaparse de la situación,
imaginaria que nuestra mente nos plantea.
No es fácil enfrentar, pararse frente
a nuestros miedos y sanar, más bien es una tarea bien difícil, pero que se
puede alcanzar.
A esa situación que nos causa miedo,
por algo desconocido que va a suceder, en el futuro, la debemos trabajar de la
siguiente manera: primero sentar en forma cómoda, con los pies tocando el piso,
piernas separadas y bazos sin cruzar, entrar en estado de conciencia, para ello
debemos relajarnos y abrirnos a la experiencia con confianza y es fundamental
para poder hacerlo ayudarnos con la respiración.
La respiración consciente, es estar
atento a cada inhalación y cada exhalación y poner toda nuestra atención en la
respiración.
El siguiente paso sería visualizar
ese miedo que nos persigue, y nos hace sufrir tanto, una vez definido siempre
siguiendo con la respiración consciente, ponernos frente a la situación que nos
da miedo, , sentirla de forma muy intensa, quedarnos un rato así sintiendo ese
miedo, luego tratar de observarlo como si estuviéramos fuera de ese miedo,
verla como un observador, en unos minutos empezaremos a sentir más
tranquilidad, a disolver ese miedo, al principio en partes solamente, y ese
dolor se va aliviando.
Este ejercicio lo debemos hacer a
diario o más de una vez por día hasta que sintamos que ese miedo desapareció,
que se disolvió el miedo no tratado es una sensación muy dolorosa, que nos
paraliza, nos impide actuar, y nos sentimos muy nerviosos e incómodos cuando se
presenta.
Pero quizás lo más importante del
miedo es que el enemigo del amor, del amor total, no es el odio como nos
enseñaron el opuesto al amor es el miedo, que no te deja abrir tu corazón.
El miedo te lleva a protegerte,
levantando una muralla a tu alrededor para sentirte seguro, aunque lo consigas
estarás aislado y sin amor.
Aunque el universo se encargara de
que desde algún lugar te envié una flecha, que sobrepase esa muralla y te
impacte en ti, rompiendo tu corazón.
La forma más efectiva que tenemos
para superar los miedos de cualquier tipo es: Enfrentándolos y ver que son producto
de nuestra ansiedad por ver lo que vendrá y no conocemos, por el futuro y lo
que pasará, no en este presente.
Por lo cual en el presente los
podemos enfrentar, mirarlos y de a poco decirles miedos en este momento estoy
bien, después no sé qué pasara, si me pasa algo me ocupare entonces en ese
momento, en ese presente, pero ahora no me puedes gobernar la vida.
Según Claudio Naranjo en el Eneagrama
el miedo está representado por el Eneatipo 6
(E6), distinguiendo tres tipos de
personalidad del miedo.
La primera la contra fóbica, donde la
manera de defenderse es atacando, de forma agresiva y difícilmente podríamos
decir que son personas con miedo.
La segunda es la llamada
Conservación, donde la persona es desconfiada, donde su miedo se manifiesta
abiertamente como debilidad.
El tercer sub tipo es el Social,
donde la cualidad que manifiesta es la duda.
En general todos los sub tipos del
miedo E6, tienen en común la desconfianza en los demás, y en sí mismos y así la
inseguridad los gobierna, esta es otra concepción del miedo, aunque totalmente
en línea con lo dicho anteriormente.
Frank.