jueves, 4 de octubre de 2018

PARA VIVIR MEJOR


PARA TENER UNA BUENA VIDA


Muchas veces nos preguntamos por qué no tenemos una buena vida y de inmediato lo asociamos con la carencia de algo que nos falta: si lo tuviera entonces tendría una mejor vida.
En general pensamos que una buena vida es ser exitoso en este plano, tener un buen trabajo, ahorros, poder comprar la casa, el auto, el teléfono de alta gama, hacer viajes, tener una pareja estable, que sea amable, entre otras cosas.
El tema se complica un poco cuando empezamos a ver que pese a tener algunas de las cosas (materiales) que nombramos anteriormente igualmente no tenemos una buena vida, ya que queremos que la casa sea más grande, o en otro barrio, o que mi salario sea más alto, o mi coche de tal marca, o que mi pareja sea además de eso un excelente amante, proveedor y contenedor, entre otras cosas.
Tener una buena vida es vivir bien en este plano, ya que nosotros como seres humanos tenemos un cuerpo y un ego que nos acompañara hasta la muerte, por lo cual deseamos que la buena vida se de acá, en este plano, no en otra vida u otro estado.
Las personas que están más avanzadas en su cumplimiento de su vida en este plano 3D, a veces llamadas espirituales, estudiosos, iluminados, etc., deben vivir en este plano, con su personaje, con su ego a cuestas, por lo tanto, para ser espiritual no es necesario aislarnos de las cosas que la actual sociedad de consumo nos ofrece.
La verdadera vida espiritual se manifiesta en el día a día, en las tareas de este mundo lleno de trámites, burocracia, normas y leyes.
Así cuando estamos en la cola para pagar una factura, si estamos en paz, si estamos recorriendo un camino espiritual, es decir en contacto con nuestra alma, aceptamos la cola, la demora con una sonrisa, sin dejar que el ego salga a pelear, a juzgar o criticar.
Lo importante en general no es saber, o acumular conocimientos, con cursos, títulos o masters, lo importante es aplicar los conocimientos adquiridos en el día a día en este presente, que es el único lugar donde lo podemos aplicar.
Saber en sí mismo no es nada, lo importante es actuar, aplicar las enseñanzas en esta vida.
El ego con su visión nos enseña la línea del tiempo, como una línea horizontal, a la izquierda el pasado, a la derecha el futuro y en el centro el presente.
El pasado ya paso, es inamovible, no lo podemos cambiar, no lo podemos modificar, ya fue, el futuro aun no llego, no existe, no sabemos cómo será, ni si será.
Nuestro ego nos hace vivir con culpas por el pasado, por lo que hicimos mal o dejamos de hacer y con miedo por el futuro que desconocemos, el lugar para actuar sin culpas ni miedos es el presente, este momento.
Por momentos el pasado no sanado, no disuelto nos invade el presente y se instala ahí, consumiendo energía y llenándonos de culpas, por momentos la ansiedad por lo que va a pasar en el futuro, nos invade también el presente y nos quedamos con un presente muy reducido, aunque es el único lugar donde podemos actuar, decidir y amar.
En una concepción un poco más cuántica podemos definir la línea del tiempo como una línea vertical donde arriba está el pasado, abajo el futuro y en el centro el presente.
Pero lo que realmente sucede es que esa línea vertical se va achicando hasta convertirse en solamente un punto, donde está el pasado, el presente y el futuro, ya que esa división es una creación de nuestro ego.
Si en este presente me molesta algo del pasado es que no lo pude superar aun, que lo siento en este presente y me molesta, y si algo del futuro me pone muy inquieto y ansiosos es que mi miedo me está frenando como una enorme negación.
De manera que por todo lo anterior una buena vida sería algo bien distinto a lo enunciado inicialmente: ya no es poseer bienes o relaciones o posiciones, es más bien poder estar en este presente único, reconociendo al pasado, pero no sufriendo por lo que ya paso y esperando a los próximos presentes que serán el futuro, sin ansiedad, sin miedo y nos quedamos con un presente para nosotros con toda nuestra capacidad de actuar, decidir y amar.
El dolor es inevitable, cuando suceden ciertos eventos sentimos dolor, pero el dolor pasa, ya sea un golpe, una ruptura de corazón, ese dolor pasa y seguramente aprendimos la lección para no volver a sufrir dolor por lo mismo otra vez.
Ahora el sufrimiento que es lo que la mayoría de las personas sienten y viven con él es optativo, si disolvemos el asunto que nos molesta, que nos causó el dolor, si entendemos lo que sucedió, no habrá sufrimiento, pero si nos ponemos en la posición de víctima y nos acostumbramos a quejarnos el sufrimiento será eterno y nuestra elección.
De manera que una buena vida es hacer los duelos por los dolores, disolverlos, no sentir culpas, ni miedos, estar en paz, es decir dejar de pelear, perdonar, que es dejar de castigarnos con culpas, tener compasión que es ayudar al otro, pero no desde un lugar de yo puedo, yo sé yo soy mejor, sino más bien ayudar desde el mismo lugar del que recibe la ayuda.
La gratitud es muy importante, dar gracias, agradecer lo que tenemos, pero básicamente agradecer porque si, por nada en concreto y para finalizar estos pasos tener una mente atenta al presente, al momento, a este aquí y ahora y vivirlo libremente.
Al sentir paz interior, al estar en plenitud, mas allá de las cosas que tenemos, estaremos disfrutando de todo: del clima, las enseñanzas, las relaciones, y el pago de nuestras cuentas, entre otras cosas.
Así viviendo en paz interior, auto perdonados, en compasión, gratitud y en el presente, podremos llegar a tener una buena vida, pese a todas las noticas policiales de los informativos, ya que estaremos en estado de felicidad y pese a los conflictos que se nos presentaran siempre, nos sentiremos bien.
Nos sentiremos en contacto con nuestro ser, con nuestra alma y sabremos que no estamos solos, que siempre estas contigo, que las cosas como son está bien para mí, que no necesito pelear con el otro, porque nuestro ser lo sabe todo y nosotros estamos aquí en la tierra para cumplir una vida con nuestro cuerpo, donde vinimos a aprender, a cumplir con nuestra misión de aprendizaje.
Nuestro ser no tiene ego, no tiene máscaras, no manipula, no compara, no critica, no juzga, entre otras acciones, ya que no necesita nada de eso para ser y acompañarnos en nuestra experiencia de encarnación terrenal, donde somos un personaje, con un nombre, un numero de documento, una historia de estudios y experiencias, hasta que el cuerpo muera, el ego desaparezca y nuestra alma regrese al universo, al creador.
Frank.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aries 2025

 Este jueves 20 de marzo de 2025 el Sol ingresa en Aries y así se produce el equinoccio de otoño en el hemisferio Sur. Aries es un signo de ...