EL PERDON.
El perdón es la llave de la felicidad, es un
paso muy importante para vivir mejor y así poder ser más libres y felices.
Generalmente se tiene un concepto del perdón,
como de que: “Yo te perdono”, al otro en un acto de soberbia, de orgullo, de
superioridad, yo te perdono a ti.
El concepto generalmente se traduce también: te
perdono, pero no olvido: si no olvide lo sigo teniendo en mi mente y no hay
perdón.
El Perdón es un poco diferente a todo eso que
escuchamos, se basa en aceptar las cosas como fueron, que fueron de la mejor
manera posible y entonces no hubo error, no hubo equivocación y por eso
perdonamos y básicamente nos perdonamos a nosotros mismos: es el auto perdón.
En nuestra vida tenemos muchas experiencias
dolorosas, que nos hacen sufrir y de ese dolor el camino es aprender, aunque en
el momento en que lo vives pienses que no hay salida, que no tienes una
solución, que se te viene todo abajo y es esos momentos de equivocarnos, de
sentir un dolor emocional del que estamos aprendiendo, ya que, sin
equivocaciones, sin dolores o sufrimientos no hay aprendizaje.
Porque seguiremos actuando de la misma manera,
en base a nuestras creencias limitantes, generalmente inconscientes y
seguiremos repitiendo esos patrones de errores, dolores y sufrimiento.
Se aprende de esos momentos dolorosos, donde nos
podemos dar cuenta que puedes ser más amoroso, firme con aquella persona que
sientes que te lastimo, o que te maltrato o contigo misma si te castigas por
las equivocaciones realizadas.
Cuando nos damos cuenta, cuando hacemos el
cambio en nuestro sistema de creencias y que, para aprender, fue necesario
pasar por esos momentos de sufrimiento, para darte cuenta y actuar de manera
diferente, para no actuar nunca más de esa manera contigo o con los otros:
finalmente yo y los otros somos lo mismo.
Cuando puedes entender que el pasar por esos
dolores, por esos sufrimientos te sirvió para aprender y que ese es el camino,
entonces has perdonado.
De manera que el concepto de perdón es bien
distinto al que comúnmente se nos enseña, si lo que deseamos es que el otro
pague por lo que hizo o dijo, por sus aparentes errores y te ofrezca de
rodillas disculpas y que lo perdones y entonces crees que si lo puedas
perdonar.
Entonces
no sabes aun lo que es el perdón, lo que es perdonar y sigues esperando una
reparación, una disculpa y hasta una sumisión del que sientes que te hizo
sufrir, te trajo dolor y/o que te traiciono.
Eso no es perdonar, y seguirás con la necesidad
de juzgar, de castigar al otro, de esperar a que se disculpe y así seguirás
unida a esa persona o situación por siempre, tiñendo de todo ese dolor y
sentimientos de revancha que son los tuyos, los que tienes internamente.
Si no lo has hecho, si no has podido hacer, aun
con una situación o persona, es que no has perdonado, que no te has perdonado y
que la felicidad no te llegara.
De manera
que, para ser más libre, estar en paz y ser feliz debes perdonar, que es la
herramienta básica para poder ser feliz.
Frente al error, a la presunta equivocación
debemos hacernos responsables para que de aquí en más dejemos de actuar o decir
lo mismo.
Siempre tenemos la oportunidad de elegir frente
a un dolor, frente a un sufrimiento o un suceso: elijo Paz o elijo Conflicto,
si quieres ser feliz deberías elegir siempre la paz en todos y cada uno de los
momentos y situaciones.
La humildad de decir no sé, o me equivoque es
valiente y te alejas de la creencia de que tu verdad es la única verdad, de que
siempre tienes la verdad, de que tienes la última palabra.
Que los
demás están equivocados, menos tu claro: así no podrás perdonar y ser feliz.
Hay
personas que para sobrevivir sin darle la razón al otro lo alejan o se alejan
ellas, levantando murallas, aunque con esas murallas de aparente protección
nunca estarás ni seguro, ni feliz, siempre detrás de ella sufrirás.
Si no perdonas seguirás con ese dolor emocional
y cada obstáculo que se te presente en lo económico, laboral, de relaciones
familiares o de pareja, te volverá a doler, mientras que si perdonas y aceptas
ese Perdonar te dará las fuerzas para entender la situación y seguir adelante
con tu vida.
Hay momentos en que no podemos desapegarnos de
alguna persona, padres, parejas, ex parejas y nos parece imposible vivir sin
ellos, solo el perdón te servirá para disolver esa relación toxica y sanarte tú
y dejar ir al otro sin dolor.
El perdón te hace ir vaciando la mochila de tu
pasado, de tus sufrimientos y dolores y así podrás rápidamente sanar esas
heridas que tanto duelen pese al tiempo transcurrido.
Mediante el perdón, como estarás más liviano, más
humilde podrás ver lo que se te presenta en el momento con mayor seguridad, con
mayor claridad y podrás tomar tus mejores decisiones.
El perdón te ayudara a crecer y comprender a los
otros, que también tienen sus dolores y aun no se han perdonado y entonces los podrás
ayudar y mostrarle tu paz, porque soltaste, y perdonaste.
Finalmente, el perdón es la medicina para una de
las emociones más dolorosas e inútiles La Culpa, que viene de hechos que
realizaste o dejaste de realizar en el pasado, (reales o imaginarios) que ya
pasaron, que no las puedes cambiar.
La Culpa, tan dolorosa, es una emoción que te
quita la energía en este momento, por situaciones que sucedieron en el pasado y
te castigas por tu manera de obrar, deja ya el auto castigo, tú mismo te
pusiste la penitencia es momento de que te la quites.
Mediante el Perdón, la aceptación y de
comprender que los errores no existen, que son los caminos del aprendizaje, podrás
perdonarte y vivir sin Culpa.
En otro escrito hablare sobre el Miedo, otra
emoción, más bien hacia el futuro, hacia lo que vendrá, lo que me sucederá y
que no nos permite ser felices.
La felicidad la podremos alcanzar cuando estemos
en: Paz, Perdón, Gratitud y en este momento lo más atento posible.
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