La decepción es un síntoma de tu
dolor
Estar decepcionado no es un verdadero
dolor. Estar decepcionado es un síntoma a un dolor más profundo.
Siempre que te decepciones de los demás o de ti mismo es porque un tema
sin resolver en tu interior se activando.
Piénsalo por un momento, tu decepción te destapa una herida que alberga
un sentimiento de dolor intenso.
Una buena pregunta para hacerse
cuando estás decepcionado es: ¿qué se esconde detrás de mi decepción?
Busca en ti:
¿Me siento dolido porque sé que después de estar decepcionado por esta
persona me sentiré solo?
¿Siento el dolor de la decepción porque sé que las cosas no serán como
antes y quedarán expuestos mis miedos y mi rechazo?
¿Me siento decepcionado porque mi corazón está roto y no me siento capaz
de salir adelante?
Todos estos son ejemplos que te pueden ayudar a encontrar qué se esconde
detrás de tu decepción.
A saber, cuál es el dolor real que está detonando el síntoma. Te
decepcionas porque tienes expectativas, pero esas expectativas siguen siendo un
síntoma a algo no resuelto.
Poder avanzar en la conquista de la decepción, requiere que te conozcas
a ti mismo, que indagues en tu interior para comprender cuáles problemas de
dolor detonan todos los síntomas que tienes a diario.
Ve más allá de tus reacciones de enojo, decepciones, expectativas
aprende a escucharte y conocerte. Observando qué parte en tu interior demanda
atención.
Siempre es posible si tienes la intención de “escuchar”
¿Qué logras percibir detrás de tu decepción?
Gurucitta.
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